Conducir con lluvia

Uno de los aspectos fundamentales a la hora de tener en cuenta la seguridad en la carretera es cómo conducir con lluvia, es por ello que Qualitas Auto quiere ofrecerle algunos consejos para evitar el acuaplanning.

En “Abril lluvias mil” y tal y como dice el refrán este mes del año comienza con una semana pasada por agua en las carreteras españolas. Siempre es importante estar pendiente de la seguridad, más aún cuando las inclemencias meteorológicas no hacen fácil la conducción.

Conducir con lluvia

Como norma, los neumáticos de los vehículos crearán la adherencia necesaria al asfalto, incluso cuando llueve (aunque siempre se reduzca la tracción), el problema comienza cuando la calzada está totalmente inundada y el agua se convierte en líquido lubricante, por lo cual, conducir con lluvia puede hacer que se pierda el control sobre la dirección del coche.

Los neumáticos están diseñados expresamente para expulsar el agua que pueda contener el asfalto. El dibujo de su superficie será el encargado de crear la adherencia del vehículo con el suelo, es por ello que habrá que revisar el estado de las ruedas con cierta periodicidad.

Algunos de los factores que pueden afectar a la hora de conducir con lluvia tienen que ver con los surcos en la carretera creado por camiones cuando llueve (lo que aumenta la acumulación de agua), el tipo de pavimento, la inclinación y ancho de la carretera.

En estos casos siempre se considera fundamental la tranquilidad como mejor arma para la seguridad vial, pero no en todos los casos y personas será tarea fácil. El aquaplanning es fácil de identificar por el conductor, ya que se pierde el control debido a que las ruedas del coche no están en contacto con el suelo directamente.

En todos los casos, cuando se den las condiciones propicias para el aquaplanning se debe sujetar el volante con firmeza, para que el coche se desvíe lo menos posible de la dirección que lleva, reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad e intentar que los cristales del vehículo no estén empañados por la humedad y así reducir la visibilidad.

En recta, cuando se produce el aquaplanning, no habrá que frenar sino soltar suavemente el acelerador y mantener el volante lo más recto posible. En curva, se debe soltar poco a poco el embrague y girar levemente el volante hacia el sentido contrario del que ha tomado el coche y no volver a girarlo. En los dos casos, cuando el coche reduce la velocidad volverá a tener la adherencia perdida.

Finalmente, si el coche se ha introducido en una balsa de agua considerable y se han podido empapar las pastillas de freno, habrá que presionar suavemente el pedal de frenado para secarlos y así recuperar su eficacia.

Qualitas Auto y la seguridad

Conducir con lluvia no es uno de los casos en los que la conducción es más segura y cómoda, pero mantener la calma y seguir estos pequeños consejos podrá hacer que se solvente cualquier dificultad. Conocedor de los problemas que pueden ocurrir a los conductores, Qualitas Auto ofrece seguros de coche de calidad, la manera de conducir con la comodidad de estar asegurado por una compañía con más de 6.000 profesionales a su servicio.

Ana León
Escrito por Ana León
Periodista especializada en Comunicación Corporativa y Marketing Online, apasionada de la fotografía y los viajes.

    2 comentarios

Escribe un comentario