Bach al piano

Cuando pensamos en Johann Sebastian Bach, inmediatamente se nos vienen a la cabeza las melodías del quizá primer gran músico clásico de la historia. Su arte musical barroco ha sido admirado e interpretado en infinidad de ocasiones desde que el genio alemán (31 de marzo de 1685, Eisenach, Alemania) empezara a componer de forma tan brillante. Pero lo que puede que no se conozca tanto es que el genio del compositor y organista alemán no sólo se limitaba a la música. Johann Sebastian Bach tenía genio para rato… y un carácter algo complicado. El talentoso artista tiene una vida plagada de grandes éxitos como músico, pero también una cara conflictiva de la que poco se sabe. En Qualitas Auto Aprovechamos que este mes se celebra el 329º aniversario del nacimiento del gran Bach para conocer mejor su vida, anécdotas y sobre todo su personalidad tan llamativa.

¿El origen de su originalidad?

Organista, compositor, clavecinista… Bach era muchas cosas, pero también era una persona difícil de tratar. Tras el genio que compuso más de 1.200 obras musicales (vocales e instrumentales) de una factura artística y una belleza nunca oídas hasta su fecha de composición (aunque es cierto que existen varios precedentes a sus obras, como nos recuerda Sergio de Neus en su comentario), se esconde un hombre solitario, gruñón y poco permisivo que amaba a la música por encima de todo.

Como Sergio también nos recuerda en su comentario, Bach tuvo la suerte de pertenecer a una familia que lo educó en la música (algo poco común para la época). Se sabe que durante la infancia de Johann Sebastian Bach, el futuro músico estaba bajo la tutoría de su hermano mayor, Johann Christoph. Éste también tenía muy mal genio y era autoritario (¿de ahí le vendría el carácter a nuestro Bach?). Las lecciones de Christoph eran estrictas, tanto que al joven Bach le prohibieron estudiar a otros músicos. Johann Christoph prohibió a su hermano pequeño estudiar un libro con las más famosas piezas para clavecín de su tiempo, con obras de Pachelbel entre otros grandes maestros. Un curioso Bach desobedeció a su hermano mayor y a escondidas, por la noche y bajo las sábanas comenzó a transcribir el libro prohibido. Cuando su hermano Christoph descubrió esto, enfurecido, rompió el mencionado libro. Lo que no sabía en ese momento Johan Sebastian Bach era que la intención de su hermano no era otra que fuera un músico libre de influencias, y que destacara por tener un estilo propio. Lo consiguió con creces.

único cuadro de Bach.

Al Concejo de Leipzig lo traía por la calle de la amargura

En su etapa como organista en la ciudad de Leipzig, perteneciente en aquel entonces al Sacro Imperio Romano Germánico, hubo varias veces que le llamaron la atención por su comportamiento irresponsable. Al ser uno de los improvisadores musicales más excepcionales de la historia, se sabe por los archivos y las actas del Concejo de Leipzig que Bach durante los servicios religiosos era muy dado a inventar sobre la marcha, y a tocar “extrañas melodías” que además ejecutaba durante “excesivo tiempo”. Cuando recibió una reprimenda por esto, lo que hizo Bach fue interpretar piezas excesivamente cortas a modo de desafío. Además el propio Concejo de Leipzig pidió explicaciones al genio por invitar a una desconocida doncella a la galería del coro para hacerla cantar allí. Al curriculum de detalles de Bach también podríamos agregar el de la impuntualidad, cuando el hastiado Concejo solicitó al genio que inspeccionara el nuevo órgano del pueblo vecino, Bach se presentó a la hora correcta… pero con tres meses de retraso.

Conflictivo Bach

Las anécdotas de peleas y arranques de ira de Johan Sebastian Bach son varias. Si él se exigía a sí mismo la excelencia, también se la exigía a los demás. Exactamente el 4 de agosto de 1705 protagonizó un conato de pelea en la que el genio llegó a sacar su espada contra un alumno de música. El motivo, la incapacidad del alumno. La sucesión de los hechos fue que una noche, mientras Bach volvía a su casa acompañado de su prima, el músico fue abordado por un estudiante que venía acompañado de otros cinco compañeros. El alumno –Geyersbach se llamaba, para más INRI- le pidió explicaciones a Bach por unos comentarios ofensivos contra su persona, Bach negó la mayor, ante lo cual el estudiante amenazó a Bach con un bastón… a lo que éste respondió desenvainando su espada. Hubo un pequeño forcejeo pero la cosa no fue a mayores. Tras este episodio, el consistorio abrió una investigación gracias a la cual se supo que Bach llamó a Geyersbach “Zippel Fagottist”, lo que en una traducción libre podría denominarse “fagotista-cabra sin talento”. Bach tuvo que reconocer estas injurias. Este carácter le hizo ganar enemigos que criticaban su trabajo, más que por su música, que era majestuosa, por atacar a la persona de Bach. Por ejemplo Arnold Bax dijo una vez de él que “todos los últimos movimientos de Bach suenan igual que el funcionamiento de una máquina de coser”. No estamos de acuerdo.

retratos mediocres de Haussmann.

En 1721, durante el ensayo de una cantata compuesta por él, se enfadó mucho con la persona que tocaba el órgano por cometer algunos errores. Un enfurecido Bach se dirigió al organista, le quitó la peluca blanca que llevaba (tan de moda en aquel entonces) y se la arrojó a la cara con un sonoro: “usted debería haber sido zapatero en lugar de organista”. Sin embargo tras el arrebato, la relación de Bach con aquel organista no pudo ser mejor, tanto que a la muerte de Bach, la viuda de este le pidió al organista que fuera tutor de 4 de sus hijos. Y ya que hablamos de la familia de Johann Sebastian Bach, échele un vistazo al siguiente párrafo.

Bach tuvo 20 hijos

Otra característica llamativa de la vida de Johann Sebastian Bach es que éste  tuvo 20 hijos entre sus dos matrimonios; con Maria Barbara tuvo 7 vástagos y con su segunda esposa, Anna Magdalena Wilcke tuvo los otros 13. Decir que tan numerosa prole siguió los pasos de su padre y juntos formaron una familia de músicos formidable.

Bach se retrasa… y va a la cárcel.

Es muy descriptiva del carácter de Bach y de su amor extremo por la música la anécdota que cuenta la vez que al genio el consistorio le concedió un permiso de vacaciones de 4 semanas. Johan Sebastian Bach viajó a la ciudad de Lübeck, al norte de Alemania (un viaje de más de 300 kilómetros  que Bach afirma que hizo a pie) El objetivo de este viaje era escuchar y aprender del reputado organista Dietrich Buxtehude. Sin embargo había un “motivo oculto” en la visita de Bach, y es que éste ambicionaba que el viejo organista, de 68 años, le cediera su puesto cuando se retirara… porque a su cargo tenía uno de los mejores órganos de la época, una soberbia escultura musical de 3 teclados y 54 registros. Mientras estaba en Lübeck, Bach aprovechó para asistir a una serie de eventos musicales llamados “Abendmusik” en los que tenía protagonismo el órgano y los coros, quizá la mezcla musical favorita del compositor. Estas interpretaciones tuvieron lugar los cinco domingos anteriores a la Navidad. Entre una cosa a Bach se le concedieron cuatro semanas de vacaciones… y no volvió hasta pasados cuatro meses. Está claro que para él lo más importante era la música.

Como hemos visto, la ambición de Bach por tener el mejor puesto posible como organista y músico siempre fue grande. De hecho esta ambición le hizo dar con sus huesos en la cárcel durante un mes. Fue en 1716, mientras era organista de la corte en Weimar, cuando el prestigioso puesto de “Maestro de Capilla” del príncipe Leopold de Anhalt-Köthen se le puso a tiro. Bach solicitó ocupar este cargo, pero como aún estaba bajo protección del Duque de Weimar, necesitaba el permiso de éste para cambiar de puesto. El permiso no fue concedido pese a la insistencia de Bach. Molesto por la reiteración de bach y por querer serle “infiel” musicalmente, el Duque de Weimar ordenó encerrar a Bach en el Palacio de Justicia hasta nueva orden.  Finalmente, y tras un mes de cautiverio, Bach fue liberado con el permiso a regañadientes del Duque para cambiar de “empresa”.

¿Conoce usted algún otro genio que tuviera mal genio? El temperamento de Bach era algo a tener en cuenta, y se encontraba a la altura de su talento. También es conocida la anécdota que cuenta cómo en 1717, en una competición musical de clavecín en Dresde, su rival Louis Marchand escuchó a escondidas ensayar a Bach. Quedó tan aturdido por la maestría musical del genio de Eisenach, que se dice que Marchand huyó antes de que tuviera lugar el concurso. Bach no tenía rival en su tiempo; y lo mismo sucede con los seguros de coche de Qualitas Auto. Si quiere una gran cobertura para su coche por un precio menor del que imagina, haga un presupuesto sin compromiso en nuestra web o consulte a nuestros agentes poniéndose en contacto con ellos. Le atenderemos encantado.

Fuente: Fuentes propias, La verdadera vida de Johann Sebastian Bach (Fidam, Klaus, 1999).

Rafa Castro
Escrito por Rafa Castro
Guionista y publicista 2.0. Social Media Engagement & Community Manager. Aficionado al deporte, a los coches y a la automoción. También cine y series. Curioso por naturaleza, tecnológico declarado.

    2 comentarios

  1. Sergio De Deus Nascimento 06/09/2016 at 6:20 pm Responder

    hola,comence a leer la publicacion pero me detuve al poco tiempo quisiera aclararte unos detalles si no es molestia… cito: “factura artística y una belleza nunca oídas hasta su fecha de composición” eso no es cierto, en realidad si escuchas obras de Dietrich Buxtehude, (a quien Bach admiraba sobremanera, incluso viajo unos 400km para escucharlo en una ocasion) se podra notar casi de inmediato la similitud, otro ejemplo es Johan Pachelbel que fue incluso muy anterior (alrededor de 100 años) obras casi idénticas como sus preludios para órgano, si bien no discuto el genio inigualable de JS Bach debe decirse en honor a la verdad que al igual que todos los compositores (je siempre digo a modo de broma que por eso nos llamamos compositores y no inventores) sus obras tienen precedentes, y ademas Bach era uno de los 50 músicos que existian en su familia quienes ocupaban cargos musicales en Alemania y fue instruido desde muy niño cosa que era muy poco comun para la epoca que ademas,alguien pudiera costearse un clave y mas todavia toda la cantidad de partitutras impresas que el niño Bach pudo disfrutar,asi que no le veo tanta sorpresa ni tanto mérito tampoco el que sea un “génio” si básicamente fue criado para eso, solo digo… lo 2°, el título de tu post, si bien puede ser que Johan Sebastian tuviera mal genio es mas factible que sea por la idiosincracia alemana y por el hecho de ser un genio musical incomprendido en su época que como muchos saben no fue ni reconocido ni celebrado sino recien hasta el siglo XIX cuando sus partituras fueros redescubiertas y recuperadas de (segun cuenta la historia) de una vendedora que las usaba para envolver pescado.
    Perdon si molesto pero cuando leo cosas equivocadas me siento obligado a aclararlas y si, ya se que siempre quedo mal, pero bueno…

    • Soledad Pérez
      Soledad Pérez 07/09/2016 at 9:58 am Responder

      Hola Sergio.
      Gracias por tu comentario y por las aportaciones tan interesantes que has hecho. Sumamos algunas de ellas al artículo y te mencionamos. Un saludo.

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