6 consejos para mantener un vehículo parado en buen estado

Con gran parte de la vida cotidiana parada por el estado de alarma decretado el pasado 14 de marzo, nuestros vehículos han sido relegados al garaje o la intemperie durante mucho tiempo. Los más previsores han sabido darle un mantenimiento adecuado, pero muchos hemos caído en la cuenta hace poco de que el coche lleva demasiadas semanas parado. Tanto si lo guardas en un garaje como si lo estás dejando en la calle, es muy importante que revises esta lista de 6 consejos para proteger tu vehículo cuando está demasiado tiempo estacionado.

Cómo proteger tu vehículo cuando pasa mucho tiempo parado

Si tu coche va a continuar aún unos días estacionado, hay algunas cosas que debes tener en cuenta. Si lo has hecho ya, es posible que no tengas que preocuparte por volver a arrancarlo. Si no, nunca es tarde y te contamos cómo enfrentarte, ahora, a un coche parado mucho tiempo.

Aumentar la presión de los neumáticos

Lo primero y más importante que recomiendan todos los expertos es atender al estado de los neumáticos. La pérdida de aire es uno de los deterioros que antes y más rápido se producen. No solo será un problema encontrarse los neumáticos desinflados cuando vayas a usar tu vehículo, sino que el peso del automóvil puede deformarlos hasta hacerlos inservibles. Incluso puede afectar a las llantas, ¡así que mucho cuidado! Lo ideal es inflarlos un poco por encima de la presión máxima recomendada. Si te los encuentras desinflados al retomar la actividad, recuerda acudir lo antes posible a llenarlos para evitar cualquier peligro o el deterioro de los mismos.

Desconectar la batería

Igual que un móvil apagado durante mucho tiempo, un vehículo estacionado también consume batería. A no ser que se encuentre en estado óptimo, en pocos días de inactividad la batería puede agotarse por completo, inutilizando el vehículo. Si te ocurre esto y tienes unas pinzas para el coche a mano, puedes probar a arrancarlo siguiendo las precauciones necesarias. Si esto no funciona o prefieres no hacerlo por tu cuenta, lo mejor es que contactes con asistencia en viaje.

Llenar el depósito

Lo ideal en este caso es haber dejado el coche con el depósito lo más lleno posible, así hay menos probabilidad de que el combustible se haya evaporado. También es bueno para evitar que se deteriore el interior del depósito, aunque esto sucede en períodos mucho más largos y en coches antiguos que aún tienen tanques de metal. Si te lo encuentras por debajo del nivel en que lo dejaste, acude cuanto antes a una estación de servicio.

Revisar líquidos

No hace falta que cambiemos el aceite del motor o el líquido anticongelante por completo, pero sí es conveniente rellenarlos si los dejamos por debajo de sus niveles habituales, y volver a comprobarlos al arrancar el coche después de un largo tiempo parado. Sobre todo en situaciones de frío, ya que los aceites pueden incrementar su viscosidad y los residuos existentes pueden dañar el motor. También es bueno para evitar posibles evaporaciones o que los filtros se saturen por la suciedad acumulada.

Arrancarlo cada diez días

El uso del coche sigue estando restringido de momento. Si no lo vas a usar aún, lo ideal es dar un pequeño paseo con el vehículo, pero si esto no es posible, basta con encenderlo cada diez días aproximadamente. De esta manera lubricamos los engranajes e impedimos que se “oxiden” los componentes. Gira el volante varias veces, pisa un poco el acelerador y pon en marcha todos los dispositivos eléctricos: aire acondicionado, ventanillas, espejos retrovisores, etc.

Limpiarlo y cubrirlo con una lona

Por último, pero no menos importante, acuérdate de limpiarlo bien. Si dejas que el polvo y el barro se acumulen durante este periodo, luego será más difícil quitarlo. Cuando lo arranques por fin, recuerda abrir las ventanillas para limpiar el aire y evitar que se acumulen malos olores. Como guinda, si vas a dejarlo más tiempo parado, coloca a tu vehículo una lona transpirable para asegurarte de que estará como nuevo cuando lo cojas.

Si sigues todos estos consejos no tendrás que preocuparte cuando por fin puedas darle un uso intensivo de nuevo a tu vehículo. Si no has podido hacerlo hasta ahora, no te preocupes. ¡Más vale tarde que nunca! Tu vehículo lo agradecerá… y tu yo del futuro también.

Soledad Pérez
Escrito por Soledad Pérez

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