Parece que ha transcurrido una eternidad desde el estado de alarma decretado el pasado 14 de marzo. Muchas cosas han cambiado, a nivel legislativo y en nuestra vida diaria, desde aquel momento, y algunas de ellas siguen afectando directamente a la conducción. Una de las dudas que muchos conductores siguen teniendo es: ¿puedo conducir con COVID-19? Vamos a revisar qué dice la Dirección General de Tráfico al respecto para salir de dudas.

Eso sí, antes de nada queremos recordarte: si tienes COVID-19 (e incluso, si tienes la sospecha), no debes salir de casa, tanto si eres asintomático como si presentas síntomas. Es muy importante que evites cualquier contacto con otras personas para evitar posibles contagios y, así, poder frenar la pandemia. No obstante, si por ejemplo debes ir al médico o a hacerte una PCR de control, por ejemplo, es posible que necesites hacerlo en coche. Y en estos casos, ¿se puede conducir con coronavirus? Te lo contamos.

Conducir con síntomas leves de COVID-19

Conducir con síntomas visibles de coronavirus es tan peligroso como con los de cualquier otra enfermedad. Hay que tener mucho ojo: cualquier síntoma leve debería echarnos para atrás a la hora de subirnos a nuestro vehículo y ponernos a conducir. Ante señales de debilidad, fatiga, dolor muscular y/o articular, lo aconsejable es aparcar nuestro coche, pero si no tenemos más remedio que cogerlo, debemos procurar no hacer viajes largos.

Intenta hacer pausas cada vez que puedas e hidratarte mucho. Si sufres algún tipo de insuficiencia respiratoria, asegúrate de ventilar correctamente el vehículo y bajo ningún concepto permitas que se fume. Lo ideal, advierte la DGT, es poder alternarse al volante con otro ocupante del vehículo. En este caso, procura conducir con mascarilla y desinfecta el volante y la palanca de cambios antes de hacer el cambio, para evitar contagios entre los pasajeros del vehículo. De hecho, lo ideal es que directamente dejes que alguien conduzca por ti si se da el caso, y tú viajes en el asiento de atrás, en diagonal al conductor.

Conducir con síntomas graves de COVID-19

Ante síntomas graves, la situación cambia. Con alteraciones cognitivas que puedan afectar a la toma de decisiones al volante, o con ansiedad, se recomienda no conducir hasta una plena recuperación. Ahora bien, la DGT se muestra tajante ante síntomas neurológicos, como mareos, ataxia, temblores y alteración de la conciencia: no conduzcas.

¿Y si he pasado el COVID-19?

En principio, no hay ningún problema con conducir si estás plenamente recuperado, salvo que los síntomas persistan. También debes tener cuidado si sigues tomando medicamentos, ya que las contraindicaciones de algunos fármacos los hacen totalmente incompatibles con la conducción. Hay otros tipos de secuelas derivados de la enfermedad, como la sequedad ocular y la visión borrosa, que deben ser consultados sin falta con un especialista y ante los que .

En definitiva, la permisión o no de conducir con posibles síntomas o tras haber pasado el COVID-19 va a depender principalmente de los propios síntomas. Ante la duda, conviene siempre consultar con un médico y evitar la conducción, salvo que sea estrictamente necesario, hasta que se tenga toda la información necesaria. Pero recuerda sobre todo: si has dado positivo, tengas o no síntomas, debes permanecer en cuarentena, por lo que no se te permite conducir bajo ninguna circunstancia. Si tienes más dudas sobre qué se puede hacer con el coche en caso de estado de alarma, no olvides consultar nuestro post al respecto.

Soledad Pérez
Escrito por Soledad Pérez

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