Julio y agosto son los meses en los que se produce un mayor número de desplazamientos al volante. Aunque el exceso de velocidad es una de las multas más comunes entre los conductores, no es la única a la que se debe prestar atención en este verano atípico. Repasamos las 5 infracciones más comunes según la DGT y algunas otras que quizá no conocías.

Exceso de velocidad

Ya habrás imaginado que la multa por conducir con exceso de velocidad es la sanción más común en España. Se estima nada menos que una de cada dos multas son por esta razón. La cuantía de la multa oscila en función de si se trata de una sanción grave o muy grave. Esto depende de en cuánto se haya sobrepasado el límite establecido. La sanción más grave es de 600 € y la retirada de seis puntos del carnet, para los casos en que se haya superado en 50-70 km/h la velocidad límite señalizada. Además, conviene recordar que, según la DGT, el exceso de velocidad superior a la establecida en 60 km/h en vías urbanas y en 80 km/h en vías interurbanas es delito.

Estacionamiento indebido

Algo tan inocente en apariencia como estacionar donde no está permitido, aunque sea durante unos minutos (como dejar el coche en doble fila para cruzar hasta la farmacia…),es el segundo motivo principal de sanciones en España. Las multas  por mal estacionamiento tienen un importe de 80 a 200 € por incumplir la señalización, obstaculizar la circulación en determinadas circunstancias o poner en riesgo a los peatones. A esto hay que añadirle que si el coche obstaculiza el tráfico, existe el peligro de que se lo lleve la grúa, con el consecuente gasto que conlleva retirarlo del depósito municipal. Vigilar bien dónde aparcamos es vital para proteger la seguridad de los demás y no llevarnos un susto al regresar a nuestro vehículo.

Uso del móvil al volante

Esta es una de las infracciones que más peso ha cogido en las últimas décadas, sobre todo desde que los smartphones se han convertido en pequeños ordenadores llenos de distracciones. Ya no se trata del clásico “ir hablando por teléfono”, sino simplemente de cogerlo para leer un mensaje o para cambiar de música, incluso estando parados en un semáforo. Según la DGT, el uso del móvil al volante sigue siendo la distracción más frecuente mientras se conduce. Debido a que las distracciones son la primera causa de la accidentalidad en España y a que 600.000 conductores dicen ser adictos al teléfono mientras van al volante, la DGT ha ido incrementando las sanciones relacionadas: hasta tres puntos del carnet de conducir y una multa económica de 200 €.

Superar la tasa de alcohol permitida

Conducir bajo los efectos del alcohol no solo es una de las infracciones más comunes. También es una de las más peligrosas tanto para el conductor como para los acompañantes y otros usuarios de la vía pública. Según la DGT, el alcohol interviene en el 30-50% de los accidentes mortales. Por esta razón lleva una de las sanciones más altas: desde los 1000 € de multa y la retirada de seis puntos cuando se tramita por la vía administrativa, hasta la retirada del permiso y la condena de entre tres y seis meses de prisión si se hace por la vía penal.

Conducir sin seguro obligatorio

Como ya hablamos en nuestro anterior artículo sobre los 5 seguros de coche más comunes, el seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria es la cobertura obligatoria para poder circular. Básicamente está destinada a cubrir los daños que puedas provocar a terceros en caso de tener la culpa de un accidente, por lo que está exigida por ley. Aunque pueda parecer una infracción poco importante, el hecho de incumplir esta norma puede derivar en una sanción de entre 600 y 3000 €. Aun a pesar del alto valor de la multa, a día de hoy existen 2,14 millones de vehículos sin asegurar en España.

Estas son las 5 infracciones más habituales, pero lo cierto es que hay muchas más que no por menos habituales o peligrosas debemos olvidar. No haber pasado la ITV, no llevar puesto el cinturón, conducir con el carnet caducado o no identificar correctamente al conductor del vehículo en el momento de una infracción también son motivo de multa. Las hay más desconocidas y hasta llamativas, como circular a una velocidad anormalmente reducida, contaminar demasiado, llevar la música muy alta e incluso conversar demasiado con el copiloto… ¡y viceversa! Nuestro consejo es que, ante la duda, empleemos la lógica. Solo así conseguiremos tener una conducción segura y evitar esos avisos de multa que tanto tememos que aparezcan en nuestro buzón.

Escrito por Ana Isabel Mares

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