El próximo 24 de octubre se celebra el Día de la Biblioteca, y desde Qualitas Auto queremos rememorar algunos de los medios de transporte que podemos encontrarnos en las páginas. En el blog ya os contamos acerca del coche en la literatura, por lo que iremos más allá y exploraremos otros transportes.

1. El yate Disco Volante en James Bond

Entre las aventuras literarias de James Bond podemos encontrar este barco, aparecido en Operación Trueno. Ian Fleming escribió la novela en 1961 y en él Emilio Largo, miembro de SPECTRE y villano de la historia, tiene su centro de mandos de alta tecnología.

Imagen de la adaptación cinematográfica de James Bond

2. Las escobas mágicas de la saga de Harry Potter

En la saga literaria de Harry Potter los magos y brujas utilizan la escoba como medio de transporte, tal y como marcaba el imaginario colectivo relacionado con las brujas y la magia. A lo largo de las siete novelas incluso podemos encontrar distintos modelos y características en función de la escoba y las necesidades de los pilotos: escobas de carrera, escobas de paseo, más potentes, más ergonómicas…

Ilustración de la novela de La Orden del Fénix

3. Expreso de Oriente en Asesinato en el Orient Express

Aunque este medio de transporte no es originario de la literatura era tan famoso que Agatha Christie quiso incorporarlo a las historias de su detective Hércules Poirot. Este tren de larga distancia fue considerado uno de los más lujosos del mundo, por lo que era frecuentado por multimillonarios y la aristocracia europea.

En Asesinato en el Orient Express, publicado en 1934, el tren queda retenido en la nieve y se produce un asesinato en el que todos los pasajeros del vagón tienen motivos para haber cometido el crimen. Esta historia cuenta también con varias adaptaciones a la gran pantalla donde podemos ver el expreso en todo su esplendor.

Edición ilustrada de la novela

4. Globo aerostático en La materia oscura

En la saga literaria de Philip Pullman nos encontramos con Lee Scoresby, aeronauta poseedor de este vehículo con el que no solo se transporta sino que también acude a la batalla con él.

En la ficción del escritor británico podemos encontrar también los zeppelines y con ellos se envía el correo o se exploran zonas. Además, sirve como medio de transporte también para enviar soldados.

Adaptación a la gran pantalla de La brújula dorada, una de las entregas de la saga

5. El anacronópete

Este medio nos permite viajar en el tiempo años antes de que H. G. Wells sumara su máquina del tiempo a la literatura. Aparece en la obra con el mismo nombre, escrita por Enrique Gaspar en 1887, una época en la que la ciencia y la técnica estaban a la orden del día.

Está novela española está considerada como la primera novela en introducir los viajes en el tiempo, aunque normalmente se suele atribuir el honor a La máquina del tiempo que Wells publicó en 1895. Toda la información sobre el medio de transporte e incluso la lectura de la historia a coste cero puede encontrarse en la propia editorial.

Ilustración en la novela

6. El Batmóvil

Más allá de las novelas también encontramos vehículos en los cómics. Uno de los más conocidos desde que apareció por primera vez en 1939 es el Batmóvil. Conducido por el enmascarado superhéroe Batman, a lo largo de los años ha ido sufriendo distintas modificaciones, a las que se han sumado también las adaptaciones cinematográficas.

Cuenta con una avanzada tecnología y multifunciones con la que ayudar al héroe en su lucha contra el mal, además de motivos relacionados con el murciélago. Tras su aparición en todos los medios en los que Batman ha tenido presencia es un icono de la cultura popular.

El Batmóvil en la década de los cincuenta

7. Autobús Noctámbulo de la saga de Harry Potter

La saga de Harry Potter cuenta con multitud de medios de transporte. Si antes veíamos las escobas, asociadas a la tradición cultural como medio de transporte a las brujas, con la llegada del Autobús Noctámbulo la relación se establece con la ciudad de Londres.

Apareció por primera vez en Harry Potter y el prisionero de Azkaban, y se basa en el clásico transporte público rojo de dos pisos londinense, al servicio de la comunidad mágica.

Ilustración de la edición ilustrada de la novela

No podemos despedirnos sin comentar la novela por excelencia en lo que a viajes en medios de transporte se refiere. En La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne, Phileas Fogg viaja en todos los transportes conocidos en la época como buques, tren, trineos… e, incluso, elefantes. Lo que no hizo nunca fue viajar en globo, algo que quedó para el imaginario colectivo por la adaptación cinematográfica.

Soledad Pérez
Escrito por Soledad Pérez

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